Hay muchas formas de empezar un canal de YouTube.
Algunos se compran un dron, otros se van a Bali… y yo he decidido empezar intentando vivir de probar cerveza. Prioridades.
Por eso en el primer episodio de Entre Cervezas me siento frente a la cámara, agarro una Turia Märzen y me pregunto en voz alta: “¿De verdad podré pagar facturas bebiendo cerveza tostada valenciana?”. La respuesta corta es: ojalá. La respuesta larga dura un vídeo entero de cata y ahora, este post.
Un poco de historia para quedar de entendido en el bar
Antes de darle el primer trago, conviene saber qué narices estamos bebiendo. La Turia no es una recién llegada que han inventado para Instagram: su historia arranca en 1935, cuando un grupo de amigos apasionados por la cerveza funda en València la fábrica Cervezas El Turia. Sí, básicamente hicieron lo mismo que tú cuando dices “deberíamos montar algo juntos”, pero ellos lo hicieron de verdad.
La Guerra Civil les corta el rollo y la producción se queda en pausa, así que la cerveza no llega al gran público hasta 1947. A partir de ahí, empieza a colarse en bares y casas valencianas con varias versiones: la tostada Turia Märzen, la Golden Bier y la rubia Turia Stark, que durante décadas fueron “las cervezas de casa” en València.
Por si fuera poco, el nombre no es gratuito: hace referencia al río Turia, icono de la ciudad, y su etiqueta luce las torres de Serranos, otro símbolo valenciano. Vamos, que si exprimieras la etiqueta saldrían fallas, paella y conversaciones de terraza.
¿Por qué tostada? Spoiler: no es porque sea más fuerte
En el vídeo lo comento en modo cuñao, pero aquí vamos con la explicación un poco más seria.
La Turia es una Märzen tostada: para hacerla se usa malta tostada mediante un proceso de torrefacción parecido al del café. Esto le da:
- Color ámbar con reflejos rojizos bastante chulos.
- Aromas que recuerdan a pan tostado, algo de caramelo y malta.
- Un sabor con ligero dulzor, notas cítricas y un amargor suave, bastante fácil de beber.
Lo mejor es que, aunque sea tostada, no significa que sea una cerveza “dura”. Igual que una tostada sabe distinto al pan de molde, pero no te tumba, con la cerveza pasa lo mismo. En otras palabras: te da look de entendido sin dejarte doblado.
Lo que pasa en el vídeo: Turia a juicio de un cuñao
En el episodio “Cerveza Turia: la tostada valenciana a juicio de un cuñao” me dedico básicamente a tres cosas:
beber, opinar y soñar con vivir de beber y opinar.
- Presentación del canal y objetivo vital
Explico que Entre Cervezas nace con una misión muy clara: convertir la cata de cerveza en mi trabajo. No busco iluminación espiritual, busco iluminación de nevera. - Turia como primera víctima
Elijo Turia porque es una cerveza con historia, muy ligada a València, fácil de encontrar y con suficiente personalidad como para aguantar un rato de análisis cuñadil. - Cata en modo “amigo pesado del bar”
En el vídeo le doy un repaso al color, a la espuma, al aroma y al sabor, usando un lenguaje técnico muy avanzado tipo “huele a pan tostado de domingo” o “esto con una tapa entra peligrosamente bien”. - Conclusión en voz alta
Turia sale bastante bien parada: se queda como esa tostada valenciana perfecta para aperitivos, tapas potentes y conversaciones largas, sin necesidad de ser una cerveza extrema ni complicada.
Curiosidades extra para que presumas cuando la pidas
Algunas balas que puedes soltar en la próxima ronda:
- Turia se fundó en 1935, pero por culpa de la guerra la gente no la probó de verdad hasta 1947.
- Durante décadas fue la cerveza de referencia de València, muy presente en bares y hogares.
- La actual Turia Märzen ha pasado de generación en generación y hoy convive con otras variantes como Turia Stark (rubia) y Turia 0,0 Tostada.
- Es tostada, sí, pero muy fresca: amargor equilibrado, burbuja suave y perfecta para acompañar tapas y aperitivos intensos.
- Hay quien dice que con una paella entra de lujo, pero eso habrá que probarlo en otro episodio (pura investigación científica, claro).
¿Merece la pena Turia?
Si has visto el vídeo ya sabes la respuesta: sí.
No es una cerveza rarísima ni explosiva, sino una tostada accesible, con historia y con mucha identidad valenciana. Es de esas birras que puedes tener en la nevera para quedar bien con casi cualquiera: al que sabe, le gusta; al que no sabe, también.
Para ser la primera cata del canal, Turia tiene justo lo que necesitaba:
- Tema para hablar de historia.
- Excusa para hacer chistes de cuñao.
- Y sobre todo, una buena razón para seguir intentando vivir de probar cervezas.
Y ahora, te toca a ti
Si has llegado hasta aquí, te propongo tres cosas:
- Ver el vídeo completo de la cata de Turia y reírte un rato de mis opiniones de barra de bar.
- Dejar en comentarios (del blog o del canal) qué cerveza te gustaría que catasemos después.
- Servirte una birra (Turia o la que tengas), que leer sobre cerveza con el vaso vacío debería estar prohibido.
Entre cervezas se entiende la gente. Y si además me ayudas a vivir de esto, mejor que mejor.


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